Pelosi aterriza en Taiwan en una polémica visita que dispara la tensión con China

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China. – La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, arribó este martes a Taiwán, en una visita no oficial dentro de su gira por Asia, pese a las advertencias de China, que reclama la isla como territorio propio.

El régimen comunista inició este martes unas maniobras militares frente a las costas de Taiwán con dos portaaviones, que se encuentran fuera de sus bases y navegando horas antes de la llegada a la isla de Pelosi, una visita a la que Beijing se ha opuesto.

“Si Pelosi insiste en visitar Taiwán, China tomará medidas firmes y decididas para defender su soberanía e integridad territorial”, advirtió el lunes el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Zhao Lijian.

A su llegada la delegación congresional que lideró Pelosi emitió un comunicado destacando su compromiso con la seguridad de la isla y de mantener el equilibrio de poder en la región, en un momento en el que la invasión rusa de Ucrania ha cimbrado el orden internacional.

“La visita de nuestra delegación del Congreso a Taiwán honra el compromiso inquebrantable de Estados Unidos de apoyar la vibrante democracia de Taiwán”, declararon. “La solidaridad de Estados Unidos con los 23 millones de habitantes de Taiwán es más importante hoy que nunca, ya que el mundo se enfrenta a una elección entre la autocracia y la democracia”, agregaron.

Los cinco legisladores demócratas de la Cámara Baja que viajaron con Pelosi fueron el presidente del Comité de Relaciones Exteriores, Gregory Meeks, por Nueva York; el presidente del Comité de Asuntos de Veteranos, Mark Takano, por California, quien encabezó su propia delegación a Taiwán el año pasado; la representante Suzan DelBene, por Washington, una voz líder en temas comerciales; el representante Raja Krishnamoorthi, por Illinois, miembro del Comité de Inteligencia; y el representante Andy Kim, por Nueva Jersey, exfuncionario de seguridad nacional en la Administración de Obama.

Mientras tanto, el portaaviones chino Liaoning dejó su base en el puerto de Qingdao (provincia de Shandong, en el este) el domingo, y el Shandong zarpó el lunes desde el de Sanya (provincia de Hainan, sur) acompañado por un buque anfibio de asalto, reportó el diario oficialista Global Times.

El avión que transportaba a Pelosi y a su delegación partió de una base de la fuerza aérea malaya tras una breve escala que incluyó un almuerzo con el primer ministro Ismail Sabri Yaakob, según detalló un funcionario bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a dar detalles a los medios de comunicación.

Pelosi está realizando una gira asiática esta semana que se estaba siguiendo de cerca entre otras razones para ver si desafiaba las advertencias de China de no visitar Taiwán.

Tras su aterrizaje en el aeropuerto internacional de Taipei se ha convertido en la funcionaria estadounidense de más alto rango en visitar el país en más de 25 años. El United Daily News, el Liberty Times y el China Times -los tres periódicos nacionales más importantes de Taiwán- citaron fuentes no identificadas que decían que pasaría la noche en la isla.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Taiwán no quiso hacer comentarios. El primer ministro Su Tseng-chang no confirmó explícitamente la visita de Pelosi, pero dijo el martes que “cualquier invitado extranjero y legislador amigo” es “muy bienvenido”.

China, que considera a Taiwán como una provincia renegada, ha advertido en repetidas ocasiones de que tomará represalias si Pelosi visita el país, diciendo que su Ejército “nunca se quedará de brazos cruzados».

“Estados Unidos y Taiwán se han confabulado para hacer provocaciones primero, y China sólo se ha visto obligada a actuar por defensa propia”, aseguró la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino Hua Chunying a los periodistas el martes en Beijing.

Hua dijo que China ha estado en constante comunicación con EE.UU. y dejó claro “lo peligroso que sería si la visita se produce realmente”. Cualquier contramedida que tome China estará “justificada y será necesaria” ante el “comportamiento sin escrúpulos” de Washington, indicó.

Las amenazas militares de China han suscitado la preocupación de una nueva crisis en el Estrecho de Taiwán, que la separa de China continental, lo que podría hacer tambalear los mercados y las cadenas de suministro mundiales.

La Casa Blanca denunció el lunes la retórica de Beijing, alegando que Estados Unidos no tiene interés en agravar las tensiones con China y “no morderá el anzuelo ni participará en el ruido de sables”.

El portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Kirby, subrayó que la decisión de visitar o no Taiwán era en última instancia de Pelosi. Señaló que los miembros del Congreso han visitado habitualmente la isla a lo largo de los años.

Kirby dijo que a los funcionarios de la Administración les preocupa que China pueda utilizar la visita como una excusa para tomar medidas de provocación, incluyendo acciones militares como el lanzamiento de misiles en el Estrecho de Taiwán o alrededor de Taiwán, o la realización de salidas en el espacio aéreo de la isla y la realización de ejercicios navales a gran escala en el estrecho.

“En pocas palabras, no hay razón para que Beijing convierta una posible visita, coherente con la política estadounidense, en una especie de crisis o la utilice como pretexto para aumentar la actividad militar agresiva en el estrecho de Taiwán o sus alrededores”, declaró Kirby.

El secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, también instó a China a “actuar con responsabilidad” si Pelosi concretaba la visita.

“Si la presidenta de la Cámara de Representantes decide visitar el país y China trata de crear algún tipo de crisis o escalar las tensiones, eso sería responsabilidad de Beijing”, indicó a los periodistas en la sede de la ONU en Nueva York. “Esperamos que, en el caso de que decida visitarnos, actúen de forma responsable y no participen en ninguna escalada en el futuro”, agregó.

Funcionarios estadounidenses han dicho que el Ejército de Estados Unidos aumentaría su movimiento de fuerzas y activos en la región Indo-Pacífica si Pelosi visitaba Taiwán. El portaaviones de la Armada estadounidense USS Ronald Reagan y su grupo de ataque se encontraban el lunes en el Mar de Filipinas, según funcionarios que hablaron bajo condición de anonimato para discutir las operaciones militares.

El Reagan, el crucero USS Antietam y el destructor USS Higgins salieron de Singapur tras una visita al puerto y se dirigieron al norte, a su puerto de origen en Japón. El portaaviones lleva a bordo una serie de aviones, incluidos cazas F/A-18 y helicópteros, así como sofisticados sistemas de radar y otras armas.

Taiwán y China se separaron en 1949 después de que los comunistas ganaran una guerra civil en el continente. Estados Unidos mantiene relaciones informales y lazos de defensa con Taiwán, aunque reconoce a Beijing como el Gobierno de China.

China considera que el contacto oficial de Estados Unidos con Taiwán es un estímulo para que la independencia de facto de la isla, que dura ya décadas, sea permanente, un paso que los líderes estadounidenses dicen no apoyar.

Pelosi, jefa de uno de los tres poderes del Gobierno de Estados Unidos, sería la funcionaria estadounidense de mayor rango en visitar Taiwán desde el entonces presidente de la Cámara de Representantes, Newt Gingrich, en 1997.

Pelosi inició su gira asiática en Singapur el lunes, mientras su posible visita a Taiwán despertaba el nerviosismo en la región.

El primer ministro de Singapur, Lee Hsien Loong, “destacó la importancia de unas relaciones estables entre Estados Unidos y China para la paz y la seguridad regionales” durante las conversaciones con Pelosi, según informó el Ministerio de Asuntos Exteriores de la ciudad-estado.

El Ministro de Asuntos Exteriores japonés, Yoshimasa Hayashi, se hizo eco de esta afirmación en Tokio, y dijo que los lazos estables entre las dos potencias rivales “son extremadamente importantes también para la comunidad internacional”.

Filipinas instó a Estados Unidos y China a ser “actores responsables” en la región. “Es importante que Estados Unidos y China garanticen una comunicación continua para evitar cualquier error de cálculo y una mayor escalada de las tensiones”, declaró la portavoz de Asuntos Exteriores, Teresita Daza.

China no ha dejado de aumentar la presión diplomática y militar sobre Taiwán. China cortó todo contacto con el Gobierno de Taiwán en 2016 después de que la presidenta, Tsai Ing-wen, se negara a respaldar su afirmación de que la isla y el continente forman juntos una única nación china, siendo el régimen comunista de Beijing el único Gobierno legítimo.

El jueves, Pelosi se reunirá en Seúl con el presidente de la Asamblea Nacional de Corea del Sur, Kim Jin Pyo, para mantener conversaciones sobre la seguridad en la región Indo-Pacífica, la cooperación económica y la crisis climática, según la oficina de Kim. Pelosi también tiene previsto visitar Japón, pero no está claro cuándo se dirigirá allí.

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